3 de agosto de 2012

Macarons



Esta es una larga historia de amor y odio entre los Macarons (con mayúscula, porque algo tan pequeño pero tan costoso hay que escribirlo con mayúscula...) y yo. Recuerdo que todo comenzó cuando ojeando diferentes blogs de cocina y repostería, aparecieron ante mí unos pastelillos redondos, de colores, unidos entre sí con diferentes rellenos también de diferentes tonos. Empecé a "investigar" y descubrí dos cosas: su nombre (que no sé pronunciar, confieso que lo leo tal cuál) y que costaba mucho hacerlos bien.

Poco a poco fui recogiendo más datos: sus ingredientes, sus diferentes rellenos, su origen y cientos de trucos de recetas que según sus autores eran infalibles. Así que, con la osadía que te da la ignorancia, pensando que no podía ser tan complicado, un día me "arremangué" y me puse manos a la obra. Recuerdo que los teñí de rojo con mis recién estrenados colorantes en gel de Americolor, traídos del otro lado del charco, así que, con semejante y tan exótica materia prima, nada podría salir mal. Hice la receta, me peleé con la manga pastelera y aunque ya en la bandeja se desparramaban un poco y la forma redondeada era puro espejismo (¿os he dicho ya qué la ignorancia es peligrosa?) los lancé al horno y como buena curiosa me senté, literalmente, en el suelo enfrente del horno para ver qué pasaba.

Pues pasó que ante mi asombro se les fue formando el famoso "pié" del que todo el mundo hablaba y, aunque redondos, redondos no eran, desde fuera del horno se parecían bastante a lo que se veía en los blogs. "¿Ves?"- pensaba yo-"Tampoco es tan, tan complicado" (¿os he hablado de la ignorancia?).

Contenta como aquel que sin esfuerzo consigue algo a la primera, saqué la bandeja del horno y metí la siguiente. Repetí la operación de sentarme en el suelo, mientras, siguiendo las reglas del juego, dejé mis flamantes Macarons con "pié" enfriar para que no hubiera problema a la hora de despegarlos del papel de horno. 

Y aquí se empezó a mascar la tragedia. Los Macarons de la segunda bandeja se cuartearon como la tierra seca, ni "pié", ni forma casi-redonda, ni nada de nada. Así que, los dejé abandonados por feos y me centré en mi primera bandeja, tan perfecta ella... 

Como ya estaban fríos, me lancé a "despegarlos sin problemas", sólo que ellos se empeñaban en aferrarse a la bandeja como si fueran de velcro. Pero aquí no acabaron los disgustos. La mitad de ellos dejaron su "pié" en la bandeja, la otra mitad los conseguí separar casi enteros. ¿Pero... no me habían salido bien?. 

Y llegó el momento de la verdad, agarré uno de los Macarons casi enteros y le pegué un mordisco. Ya lo he comentado antes, pero estos primeros Macarons tenían vocación de velcro. Nada más morderlo se me pegó al paladar, cuando conseguí despegarlo, intenté marticarlo pero estaba tan chicloso que casi se podían hacer globos con la masa. ¿Pero... no me habían salido bien? Chiclosos, cuarteados, pegados a la bandeja, huecos por dentro... Ahí empecé a creer de verdad que la cosa no era tan fácil.

Mi segundo y tercer intento con diferentes recetas también acabaron en fracasos, a ver si os suena: chiclosos, cuarteados, pegados a la bandeja, huecos por dentro... Hasta empecé a creer que en realidad eran así, que tenían que quedar huecos y chiclosos y que eran un dulce no apto para mi paladar, a fin de cuentas, yo nunca había probado un Macaron...

Pero llegó ELLA, ISABEL de ALITER DULCIA y LA RECETA, en la que sigue las pautas que SARA, de LAS RECETAS DE SARA, nos dá en su blog para hacer Macarons. No voy a repetir la receta porque Isabel y Sara lo explican genial, prefiero dejar los enlaces:


MACARONS PASO A PASO DE LAS RECETAS DE SARA

Es una receta un poco más larga que las tres primeras que utilicé, pero os aseguro que salen como los de las fotos. Merece la pena probarla, el éxito está asegurado, y los Macarons quedan riquísimos, con la superficie crujiente, el interior jugoso y con un aspecto muy bonito (aunque la superficie de los míos está un poco rugosa, tendré que practicar más).


Macarons

Elaboración:

Para hacer los Macarons seguir al pie de la letra la receta de los enlaces (Aliter Dulcia y Las recetas de Sara).

Elaboración del relleno:

Ingredientes:

150 gr. de Philadelphia con chocolate Milka
25 gr. de queso crema (tipo Philadelphia)

1. Bate los dos tipos de queso hasta que adquieran una consistencia cremosa.
2. Introduce la mezcla de quesos en una manga pastelera con boquilla y deja enfriar en el frigorífico durante 1 hora.
3. Cuando la crema se haya endurecido rellena los Macarons y únelos de dos en dos. Guárdalos en el frigo hasta el momento de consumirlos.

Notas:

El colorante hay que añadirlo como dice la receta al final, cuando la masa está formada. Yo he utilizado una gota de colorante en gel Americolor, Super Red.

El relleno es muy poco dulce, prevalece el sabor a queso. Personalmente me ha gustado mucho, contrasta con el dulzor de la masa de los Macarons, pero se puede añadir a la mezcla de quesos azúcar glass al gusto.


Al final me vine arriba con la receta y probé a hacer unos cuantos Macarons con forma de Mickey Mouse. Sólo llegó uno a la sesión de fotos, pero con esta receta todoterreno se pueden hacer un montón de formas, es cuestión de imaginar...

Gracias Isabel y Sara por compartir vuestros trucos, sin ellos seguiría pensando que los Macarons son chiclosos y con vocación de velcro. Un saludo. Cris G.

2 de agosto de 2012

Mini-magdalenas integrales de pueblo

Holaaaaa... ¿Hay alguien por ahí?

Se dice, se comenta, se rumorea que está todo el mundo de vacaciones. Se dice, se comenta, se rumorea que yo también estoy de relax. Bueno, que yo estoy de vacaciones no es un rumor, "doy fé"... y como ahora es cuando más tiempo libre tengo, voy a intentar darle un empujón al blog y publicar alguna cosilla más. Pero no prometo nada, que me conozco y la constancia a veces también se me va "de vacaciones".

El primer intento para ser constante son estas magdalenas, de nuevo en formato mini. Aunque en las primeras fotos se vean grandes, es pura ilusión óptica producida por mi elección del tamaño EXTRA-GRANDE de las fotos que publico. He de reconocer que me persigue una extraña obsesión por todo lo pequeño, pero creo que es un formato perfecto para regalar, ya que, todo lo mini queda muy simpático una vez empaquetado (aunque sean unas "humildes" magdalenas integrales de pueblo y no unos "todopoderosos" y tan de moda cupcakes) y como el fin último de estas magdalenas era ser regaladas, no pude resistir la tentación de hacerlas pequeñitas.

La receta de las susodichas es una adaptación de las Magdalenas de pueblo del blog "Las libretas de Calohe". Yo simplemente he sustituído parte de la harina de fuerza por harina integral y el azúcar por azúcar moreno.

Mini-magdalenas integrales de pueblo

Ingredientes:

2 huevos (tamaño M)
165 gr. de azúcar moreno
165 ml. de aceite de girasol
165 ml. de leche (puede ser desnatada)
125 gr. de harina de fuerza
125 gr. de harina integral
1 pareja de sobres de gaseosa
1/4 de cucharadita (tsp) de sal

Elaboración:

1. Bate los huevos con el azúcar moreno hasta que doblen su volumen.
2. Añade poco a poco el aceite y continúa batiendo.
3. Cuando el aceite esté incorporado a la masa, vierte poco a poco la leche mientras sigues batiendo.
4. Mezcla en un bol aparte los dos tipos de harina, los sobrecitos de gaseosa y la sal.
5. Incorpora la mezcla de harinas a la masa batida poco a poco (yo lo hago a cucharadas, hasta que no se incorpora la cucharada de harina a la masa no añado la siguiente).
6. Cuando la mezcla de harinas esté totalmente incorporada a la masa, guárdala en el frigorífico durante una hora.
7. Precalienta el horno a 250ºC.
8. Forra un molde de mini-magdalenas con cápsulas de papel. Saca la masa del frigorífico y remuévela a mano (no hace falta batirla de nuevo).
9. Rellena las cápsulas de papel con la masa casi hasta arriba.
10. Horneado: (después de hacer mil pruebas con mi horno, la forma de hornear que explico a continuación es la que a mí me funciona para que las magdalenas suban y tengan "copete", pero cada horno es un mundo, sólo funciona probar y probar...)
Yo horneo de la siguiente forma: introduzco las mini-magdalenas con el horno precalentado a 250ºC en la parte alta del horno, horneo a 250ºC durante 5 minutos. Pasado ese tiempo bajo la temperatura del horno a 225ºC y horneo 3 minutos más. Pasado ese tiempo vuelvo a bajar la temperatura a 200ºC y horneo otros 3 minutos. Compruebo pinchando con un palillo si las mini-magdalenas están hechas y nada más sacar del horno las dejo enfriar sobre una rejilla.


Notas:

Usar harina de fuerza para hacer magdalenas fué el gran descubrimiento de la receta. Hace que suban un montón. Si probáis la receta original (pinchar aquí) sin harina integral, suben algo más, quedan preciosas.

Yo en este caso no he añadido ningun tipo de extracto, ni ralladura de limón o de naranja, pero esta masa acepta casi de todo, pero, el sabor original de la mezcla de huevos, azúcar, harina, aceite y leche a mi me encanta, por eso en esta receta he prescindido de los aromas.

La leche puede ser entera, semi o desnatada (yo he usado ésta última).

Como impulsor de la masa yo uso los sobrecitos de gaseosa de la marca ARMISEN (por el norte no tenemos Mercadona). Vienen unidos por parejas y son, uno de color blanco y otro de color amarillo. Hay que usar la pareja. Estas gaseosas las compro por miles cuando encuentro algún Corte Inglés (es que el más cercano a mi casa está a 60 Km.).

La harina no la suelo tamizar, si quieres hacerlo, tamiza sólo la harina de fuerza antes de mezclarla con la harina integral. Si tamizas la harina integral se quedará en el tamíz toda la fibra que deberás integrar de nuevo a la mezcla de harinas...

La idea de dejar reposar la masa en la nevera está sacada de muchas recetas de magdalenas de diferentes blogs de repostería (tantos que ni me acuerdo, por eso no pongo los enlaces...). Cuando por falta de tiempo no he dejado reposar la masa, las magdalenas han subido menos.


Y en esta foto se puede ver el resultado final del regalo, con todas las mini-magdalenas listas para viajar a su destino. De momento esto es todo, si consigo ser fiel a mi misma, en breve me dejaré ver con otra recetilla... 

Un saludo y buen verano para las y los que estáis de vacaciones. Cris G.